SE ACABA EL VERANO…
Ha sido un verano estupendo. Jamás pensé que diría esto pero… ¡qué lástima que se acabe! Ha sido agotador, he pintado la casa, estoy reorganizando armarios, he organizado cenas para muchos amigos en casa, he ido a cenas con amigos, he ido a la pisci…
Pero llega septiembre, el lunes del año. Ya he comenzado a buscar un trabajo por las mañanas. Confío en que pronto encontraré algo que se adapte a mi vida familiar. Lo que menos me gusta de este tema es separarme de mi niño. Dentro de una semana empezará a ir a la escuela infantil (ha cumplido dos añitos) y se me hace un nudo en el estómago cada vez que me acuerdo de que pronto tendremos que separarnos gran parte del día (el horario es de 9.00 a 4.00). No sé quién va a llorar más cuando le deje allí, si él o yo. Pero es que realmente necesitamos más ingresos en casa…
Y eso es todo por ahora.
AGOSTO
Calor, recados, recuerdos, llamadas, pequeñas alegrías, pequeños desengaños.
La vida alborotada y lenta en agosto.
Y mi niño -bebé ya no- a mi lado.
Gracias. Continúa mi curiosidad por seguir mi novela, mi guión que se me escapa una y otra vez.
VERANO
Ya he vuelto de las vacaciones. Una semanita en la playa alojándonos en el apartamento de un colega. ¡Estupendo! Mar, playa, helados enormes de varias bolas y sabores… un lujo. Vengo renovada. Animada. Fuera stress.
Ahora delante de mí tengo todo agosto como un laaaaaaaargo domingo. No van a estar mis hijas (es lo que tenemos las divorciadas, nos repartimos a los niños con la expareja) y como no trabajo todavía voy a tener todo el tiempo del mundo para mí. La cosa es que toda mi vida, mis horarios, mis actividades giran alrededor de mis vástagos. Y ahora que no van a estar ¿qué voy a hacer con tanto tiempo y tan poco dinero? Sé que toca la limpieza general, pintar, estudiar para mis opos… pero… ¿y con quién voy a compartir todo esto? Las chicas con las que me relaciono son mamás del cole, amigas de circunstancias, salimos a la pisci o a donde sea para que nuestros niños jueguen juntos y se diviertan mientras nosotras charlamos. ¿Y ahora?
Se aceptan ideas sobre cómo ocupar el tiempo en agosto sin pasta y con un bebé al que no se puede dejar con nadie porque llora.